Durante la primera parte de la Edad Media surgió la costumbre de reunir asambleas de pastores y propietarios de diversas localidades, para tratar asuntos concernientes a la trashumancia de los ganados.

Estas reuniones tenían lugar dos o tres veces al año, en invierno en Villanueva de la Serena y en otoño, en una ciudad al norte del Sistema Central, principalmente Soria, cuyos pastores fueron los promotores de la creación de la Mesta nacional. Existen evidencias de que estas asambleas locales se remontan a época visigoda.

En 1273, Alfonso X el Sabio reunió a todos los pastores de Castilla, en una asociación nacional y les otorgó una Carta de Privilegio, designándoles con el nombre de Honrado Concejo de la Mesta de Pastores. Durante el reinado de los Reyes Católicos la Institución fue favorecida, pues los reyes demostraron una especial solicitud en la protección de las cañadas y otorgaron una serie de privilegios que fueron recogidos en la Recopilación de Leyes de la Mesta de 1492.

El lugar de reunión de la Mesta en Villanueva de la Serena lo constituye lo que hoy conocemos como Capilla del Santo Sepulcro, junto a la iglesia de San Benito, antiguo Palacio Prioral.

Es un edificio de una sola nave y recia arquitectura que no sólo servía para asambleas estacionales de los propietarios de ganado, sino que también  custodiaba el Archivo del Honrado Concejo de la Mesta

Posteriormente, en 1621, la documentación fue trasladada a la Hermandad de Ganaderos.

Una vez desposeída de su antigua función, fue solicitado permiso al Concejo para transformarla en lo que conocemos hoy.

El año 1673 Don Luis Velásquez de Zúñiga, Prior del Priorato de  Magacela de la Orden de Caballería de Alcántara, fundó en el edificio la Capilla del Santo Sepulcro. La residencia de dicho Priorato estaba en Villanueva de la Serena, en el Palacio Prioral, hoy Convento de Clausura de las Concepcionistas Franciscanas.

Existe un documento, que data de 1720, conteniendo todas las disposiciones del fundador sobre la Capilla. En él se detallan las misas concertadas y el inventario completo de todas las posesiones y rentas que garantizaban el buen funcionamiento del culto litúrgico. 

En dicho inventario aparecían la imagen de Cristo para el descendimiento, una cruz grande, una imagen de nuestra Señora de la Soledad con una diadema de plata, una imagen de San Juan Evangelista y otra de la Magdalena. Diez cuadros con los pasos de la Pasión, dos pinturas con las armas del fundador y dos cruces de pino para los dos ladrones de la Pasión. Entre las alhajas de plata del inventario figuran dos cálices con sus patenas y cucharillas de plata.

El fundador está enterrado en el sepulcro que él mismo manda librar para él y para su hermano en la capilla, siendo hoy día el único enterramiento de los priores que se conserva en Villanueva de la Serena.

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